Ciudad Juárez, Chih., 18 de febrero 2026— Con la tradicional imposición de ceniza, la Iglesia Católica dio inicio al periodo litúrgico de la Cuaresma, etapa considerada uno de los momentos más significativos del calendario religioso, en la que se invita a la comunidad creyente a la reflexión, la conversión personal y el fortalecimiento de la vida espiritual previo a la celebración de la Semana Santa.
El sacerdote local Gustavo Balderas Soto explicó que este tiempo representa una preparación interior inspirada en el periodo de recogimiento vivido por Jesucristo antes de iniciar su misión pública, por lo que la Iglesia convoca a los fieles a asumir una etapa de introspección, renovación de la fe y compromiso personal con los valores cristianos.
Durante esta jornada, miles de creyentes acudieron a templos y parroquias para participar en el rito de la ceniza, símbolo que recuerda la fragilidad humana y la necesidad de reencontrarse con la espiritualidad, así como reflexionar sobre la vida, las acciones personales y la relación con Dios y con los demás.
De acuerdo con la tradición católica, la Cuaresma comprende cuarenta días de preparación que conducen a la Semana Mayor, periodo en el que se conmemoran los momentos centrales de la fe cristiana. Durante este tiempo, la Iglesia promueve prácticas espirituales como el ayuno, la oración y la penitencia, consideradas herramientas para fortalecer la vida interior y fomentar una convivencia basada en la humildad y la solidaridad.
El sacerdote señaló que estas prácticas no se limitan únicamente a actos individuales, sino que buscan generar una vivencia comunitaria que permita a las personas reencontrarse con valores fundamentales como el perdón, la empatía y el servicio hacia los demás.
La imposición de ceniza es uno de los ritos más antiguos dentro del cristianismo y simboliza el reconocimiento de la condición humana y la invitación a iniciar un proceso de cambio personal. En Ciudad Juárez, la participación de fieles refleja la permanencia de tradiciones religiosas que continúan formando parte de la identidad cultural y espiritual de la comunidad fronteriza.
Durante este periodo, parroquias y grupos pastorales desarrollarán actividades religiosas, celebraciones litúrgicas y acciones comunitarias encaminadas a fortalecer la fe y promover la unión entre los creyentes.
La Iglesia Católica reiteró el llamado a la población a participar activamente en este tiempo litúrgico, viviendo la Cuaresma como un espacio de escucha, reflexión y crecimiento espiritual colectivo, enfocado no solo en la práctica religiosa, sino también en el fortalecimiento de la convivencia social y los valores humanos dentro de la comunidad.
